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__7 DE AGOSTO 2009

JORNADA DE LA RED DE CHAGAS Y EL CEPPSAL
Cien años de la enfermedad de Chagas-Mazza

Dres. Aragüés y Oroz, Schelotto, Fiorini, Mitelman y Muntaabski

En la Argentina hay más de dos millones y medio de personas que padecen este mal. Los especialistas señalan que, sin embargo, existe poco interés gubernamental y escasa preocupación social.

Ha transcurrido un siglo desde que el médico infectólogo brasileño Carlos Das Chagas describió la enfermedad y la fecha sirvió al Programa y Red de Chagas del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires como punto de partida para la organización, en conjunto con el Centro de Estudios de Políticas Públicas en Salud (CEPPSAL), de una jornada de capacitación y reflexión en la Legislatura de la ciudad.
El Dr. Jorge Mitelman, coordinador de la Red de Chagas, abrió el encuentro trazando un paralelo entre los grandes luchadores contra la enfermedad: "Carlos Das Chagas es un prócer de la medicina. Podría compararse con José de San Martín, porque Das Chagas cruzó su Cordillera cuando logró denunciar la naturaleza de esta enfermedad". En la ciudad, 28 hospitales conforman la Red de Chagas: "Quienes trabajan en esta red son verdaderos soldados en esta lucha. Creo que Salvador Mazza, Chagas y Pairone estarían orgullosos. Nuestros resultados son únicos en América Latina", agregó. Por los aportes que hizo el médico argentino Salvador Mazza, se pasó a denominar a la enfermedad Chagas-Mazza (ver recuadro Mazza y Pairone).
La Dra. Alcira Fiorini estuvo a cargo de la coordinación de la mesa redonda sobre políticas de salud y en representación del Dr. Jorge Gilardi, presidente del CEPPSAL, disertó el Dr. Marcelo Schelotto.

Chagas y salud pública

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define al Chagas como una enfermedad infecciosa de la pobreza. El Dr. Valentín Ara-güés y Oroz, director general adjunto de Programas Centrales del GCBA, ahondó en este concepto y durante su intervención reveló algunas cifras: "El Chagas-Mazza es una enfermedad silenciosa y silenciada. Hay entre 18 y 20 millones de infectados en América Latina, 90 millones de personas en riesgo, 2,5 millones en Argentina y 100 mil de ellos son menores de 15 años".
La enfermedad significa un enorme costo para la salud pública, dado que afecta el corazón, el sistema nervioso y el aparato digestivo. Luego de la malaria y la esquistoso-miasis, el Chagas es la tercera enfermedad parasitaria endémica en América Latina.
"Las estadísticas muestran una disminución del número de casos y esto se debe a que las poblaciones han migrado. El rostro urbano de la enfermedad de Chagas se muestra en las ciudades de América y Europa. La enfermedad ya no se encuentra solamente en las áreas endémicas porque las migraciones rurales e intra-regionales, por causas económicas, se han incrementado. Esos enfermos en busca de trabajo se han ido instalando en las grandes ciudades", explicó el Dr. Mitel-man. Lo cierto es que aunque una persona haya vivido siempre en una ciudad, podría igualmente tener Chagas si es que su madre nació en una zona rural, en un país limítrofe o migró desde regiones donde la enfermedad es endémica.
El Dr. Schelotto utilizó un ejemplo del ámbito académico: "Cuando hablamos de Chagas hablamos de una realidad sanitaria enmarcada en la pobreza. En el ámbito universitario, los alumnos asocian una imagen de Puerto Madero con enfermedades cardiovasculares y una imagen de un rancho con Chagas. Lo cierto es que la gente de Puerto Madero se enferma en sus casas; en cambio, el Chagas urbano tiene origen en el interior o en países limítrofes, pero, sin embargo, nos toca enfrentarlo en la ciudad". Y agregó: "Esas personas son las que vienen en busca de trabajo y traen lo único que tienen, que son sus cuerpos mancillados. Encima, se los excluye del ingreso laboral. Han pasado ya 100 años y mi reflexión es que el Chagas todavía no se interroga: nadie sabe, por ejemplo, cómo el desmonte en la Amazonia va a alterar los patrones de transmisión".
El Chagas es considerado un problema de salud pública, dada la cantidad de personas a las que afecta, agravado por diversos factores: "Es un problema sanitario, económico, político, mediático, gremial y social; en la lucha contra él se cuenta con médicos poco atraídos por una enfermedad de la pobreza, empresas farmacéuticas poco interesadas en la investigación, poco interés gubernamental y, por consiguiente, presupuestario, y un completo desinterés mediático: para los medios, el Chagas es algo que sucede a otros, es cosa de los ranchos del Norte; lo ven desde lejos, como se puede ver un bombardeo en Irak", opinó el Dr. Aragüés y Oroz.

¿Cuál es el panorama de aquí en adelante?

"El corolario es que nos enfrentamos a un enemigo formidable. Como decía Chagas: Hable de esta enfermedad y tendrá a todos los gobiernos en contra. Nuestra meta es tratar de mantener viva la llama de este problema en cada sector de la sociedad", dijo el Dr. Aragüés y Oroz.
Según la Red de Chagas, en áreas urbanas las medidas deben centrarse en la prevención de las formas de transmisión congénitas y por medio de transfusiones, y asistir a los pacientes de alto riesgo. Además, deben focalizarse en la formación del personal del equipo de salud y en la creación de una verdadera conciencia en la sociedad acerca de la enfermedad. ¨

Mazza y Pairone

Salvador Mazza fue un médico argentino que, en 1926, comenzó a investigar la enfermedad; descubrió el agente causal de la afección (un parásito unicelular microscópico al que denominó trypanosoma cruzi). Lo pudo analizar a través de su ciclo evolutivo y valoró el papel que de- sempeña la vinchuca como agente transmisor. Mazza realizó el estudio de la enfermedad en un gran número de pacientes. Sus observaciones fueron de tanta trascendencia que esta enfermedad se pasó a denominar Chagas-Mazza.
Eric Pairone fue un médico habitante de Rafaela, Santa Fe, considerado por sus colegas un idealista del mal de Chagas, desvelado por los campesinos pobres enfermos que vivían en los alrededores de su ciudad. Murió el mes pasado, a los 68 años.